domingo, 6 de marzo de 2011

Y Optimus era su nombre...

Los últimos cuatro cómics (bueno, ahora son seis) de la sección de River City Pixels han estado dedicados al Optimus, que es la manera en la que apodamos al primer vehículo de Mickey, del cual nos quedaron algunas memorias que valían la pena inmortalizar sobre los pixeles de mi sitio.

El inconveniente era que muchas de estas anécdotas no habían llegado a mis oídos con suficiente detalle, de modo que fue la primera vez en la historia de este cómic donde haya necesitado indagar con mis amigos lo suficiente como para una reconstrucción detallada de los hechos.

Antes de leer la siguiente crónica, les recomiendo que primero hayan leído los últimos dos cómics (el sexto y séptimo de esta serie) para que puedan distinguir el lazo que une este relato con la historias basadas en la vida real de Mickey y su vehículo.


El primer inconveniente con el que me topé es que no recordaba con exactitud como era el vehículo, de modo que pedí a mis amigos que me mostraran alguna foto que ellos pudieran tener por ahí.

Lo que me pasaron al celular fue esto: 


Arriba: En caso de que lo dudaran... Si, se incendió completito.

Ya habiendo aterrizado en como es que se veía el vehículo me dispuse a preguntarles con tanto detalle posible todas aquellas anécdotas acerca de este emblemático vehículo que ellos hubieran vivido o que ellos se hubieran enterado.

Escuché de todo, desde sus audaces acrobacias hasta cada uno de sus accidentes, de lo cual tuve que elegir que material tenía potencial para aparecer en los cómics.

Entre ellos, tuve que dejar fuera el único encuentro cercano del tercer tipo que me tocó vivir a bordo del infernal vehículo, de modo que se los relataré a continuación:

En una ocasión Mickey había quedado de ir a recogernos en un lugar de la ciudad, pero debido a que lo hicimos esperar, el decidió vengarse conduciendo como un verdadero maniático.

Debido a que esta sería mi primera vez tripulando el Óptimus, me hicieron sentarme en el lugar del copiloto “para sentir la adrenalina” de primera mano.

Efectivamente, Mickey condujo como todo un loco de camino a nuestro destino, y en un cruce estuvo muy cerca de golpear una camioneta, de lo cual surgió la siguiente conversación:

Arriba: Que diablos, esto lo voy a incluir como escena editada del cómic. 

En cuanto a todo lo que sucedió en ambos cómics debo de reiterar que todas son historias verídicas, de las cuales me tuve que enterar a detalle antes de atreverme a inmortalizarlas en píxeles.

Y bueno, se suponía que solo iba a realizar una breve sinopsis de las historias que contaron, pero finalmente terminé haciendo un cómic de ello:

Arriba: Si, ahora este también forma parte de la colección.

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